¿Qué es?
El asma es una enfermedad crónica de las vías respiratorias en la que los bronquios se inflaman y se vuelven hipersensibles. Cuando se encuentran con ciertos desencadenantes, se estrechan temporalmente, haciendo que respirar sea difícil.
Imagina que tus bronquios son mangueras de jardín. En el asma, las paredes se hinchan, el músculo que las rodea se contrae y producen más moco de lo normal, produciendo ese sonido de silbido (sibilancias) característico.
El asma afecta a más de 300 millones de personas en el mundo y es la enfermedad respiratoria crónica más común en niños. En la mayoría de los casos, el asma bien controlada no limita las actividades cotidianas.
La iniciativa GINA clasifica el asma según el nivel de control (bien controlada, parcialmente controlada, no controlada) y la gravedad. Esta clasificación guía el tratamiento.
Aunque el asma es crónica, el tratamiento actual permite que la gran mayoría de los pacientes vivan sin síntomas o con síntomas mínimos.
Más de 500 atletas olímpicos han competido con asma. Con el tratamiento correcto, el asma no tiene por qué limitar ninguna actividad física ni profesional.